Invasoras

¡Hola, yo soy Luna y me encanta vivir en México porque somos uno de los cinco países en el mundo con el mayor número de plantas, animales y ecosistemas!

¿Te has dado cuenta que vivimos entre organismos de todos tamaños?, los hay pequeñitos que sólo podemos ver con ayuda de un microscopio, hasta gigantescos como la ballena azul, el animal más grande que ha existido en el planeta. Pero la naturaleza está en peligro, sobre todo por las actividades que los seres humanos realizamos: modificamos los ecosistemas, contaminamos, extraemos muchas plantas y animales, calentamos el planeta e introducimos especies que no existían en nuestros ecosistemas.

En esta sección platicaremos de esta última amenaza. Por ejemplo, los viajes y el transporte de mercancías entre diferentes lugares del mundo han causado invasiones biológicas. También la liberación de mascotas en el medio silvestre tiene muchas consecuencias para los organismos nativos y sus ecosistemas.
A mí me encanta la naturaleza de México y me gusta recorrer las montañas, bosques, ríos, mares para explorarlos, conocerlos, conservarlos y estar alerta para detectar especies exóticas invasoras. En esta página aprenderás sobre ellas, y podrás ayudarme en mi misión.

Luna parpadea


—¡Alto ahí! Identifíquese.

—¿Quién eres y de dónde vienes? Nunca había visto a alguien como tú por estos mares.

—Me llamo pez león, y vengo del Océano Índico.

—¿Vienes nadando desde la India? ¿Cómo llegaste hasta México?

—Pues mira, te contaré: como somos tan hermosos y nos querían en sus peceras, a mis antepasados los llevaron del océano Indo-Pacífico a Florida en Estados Unidos, y de ahí hemos ido a otros lugares. Hace varias décadas algunos de ellos fueron liberados al mar, unos intencionalmente, porque mantenernos en cautiverio no es tan fácil y es costoso, otros llegaron por accidente ya que nacieron en granjas que se dañaron durante un huracán y así escaparon. Desde entonces nos hemos dispersado rápidamente. Aquí a México llegamos en el 2009, pero ya estamos por todo el mar Caribe porque nos transportamos con ayuda de las corrientes marinas.

—Eres un pez poco común, esas rayas y espinas que rodean tu cuerpo… mmm te ves muy diferente a todos los demás peces qué aquí viven.

—Sí, es justamente mi físico lo que atrajo a los acuaristas para tenerme en sus peceras por eso me trajeron desde muy lejos. Al escaparme me convertí en una “especie exótica invasora” porque logré colonizar estas aguas. Como soy un glotón me es fácil encontrar alimento. Me como todo lo que veo a mi paso: peces de todos tamaños y cangrejos, así que estos mares son como un buffet. Además, aquí en México no hay nadie que me coma a mí ya que mis aletas son venenosas, y me protegen. Una vez que llego a un nuevo sitio es imposible librarse de mí, los pescadores tratan de sacarme, pero puedo nadar muy profundo, donde ellos ya no llegan.

—¡Peces naden, sálvese quien pueda!

—Pez león, aunque eres parte de la naturaleza, eres un invasor en estos mares, no perteneces a este sitio y causas problemas a todos, mi misión es reportar a cualquiera que amenace a las especies que habitan aquí.